Como en cada viaje largo, salir de
nuestra Galícia natal cuesta, ya no solo por los kilómetros que tenemos que
hacer al estar en una de las puntas de nuestra costa, si no porque el camino de
salida y entrada suele ser el mismo siempre, pero gracias a la ilusión de cada
nuevo viaje te lo tomas de otra forma y se hace mucho mas llevadero. En este
caso nuestro destino era la Bretaña Francesa y Normandia y teníamos 9 días por
delante así que lo que nos interesaba era completar los 1200 kilómetros hasta
Nantes lo mas rápido posible aunque para ello tuviéramos que tirar de autovías o
autopistas carísimas a partir del País Vasco y Francia y sobretodo darle al gas
y llevar un ritmo un poco mas “ligero” al habitual. La primera noche y después de
800 kms decidimos pasarla en Dax, en el Hotel de la Nehe, pequeño, algo viejo
pero muy cómodo, limpio, con un garaje donde meter la moto y en el que el dueño
nos comentó que podíamos quedarnos dormidos buscando los 3 pokemons que tenía
escondidos así que lo teníamos todo, pero lo mejor, una cama para descansar.
Al siguiente día nos esperaba otra
tirada mas corta pero aburrida hasta Nantes, colas insufribles para los coches
que nos acompañaban en la autopista, franceses, ingleses, belgas, gente que
tirados en sus coches dormían sus ultimas horas de vacaciones mientras nosotros
empezábamos las nuestras y adelantábamos kilómetros por el arcén o entre los
coches cuando se abrían como las aguas…bastante amables los franceses en este
aspecto con los moteros. Desde Dax a Burdeos fue mas de lo mismo, pasando kilometros y evitando perder el tiempo lo maximo posible para llegar a nuestro destino y donde empezaría lo que queriamos descubrir, la Bretaña.
Burdeos y La Rochelle nos esperan, llenas de turismo y mucho movimiento pero no son nuestro destino aunque gracias a ir en moto puedes visitar la ciudad haciendo un "tour" y si quieres hacer una foto puedes aparcar en cualquier lado y sacar el tripode para fotografiar la visita y seguir el camino, es otra de las ventajas de viajar en moto.
Todos los dias tuvimos buen tiempo, algo que se agradece para las visitas a las ciudades y pueblos cuando llevas encima la armadura de moto asi que de vez en cuando las terrazas eran bienvenidas...jejjejejeje.
" Como se agradece una parada con este calor de agosto "
Despues de llegar hasta la Rochelle y cada vez mas cerca del comienzo de nuestro viaje decidimos tomarnoslo de relax y buscar nuestro primer hotel bajo las estrellas y casualmente acabamos en un camping municipal en el cual habia 4 caravanas y un par de tiendas con nosotros pero nadie que nos "recepcionara" cosa que nos extrañó y nos dejó algo confusos hasta que supimos como trabajan aquí. Acostumbrarse a los horarios de los franceses si vas de vacaciones es algo complicado pues ellos empiezan muy temprano y terminan tambien, muy temprano. Llegamos al camping sobre las 20:00 pero a las 18:30 ya no habia nadie y esa fué la tónica habitual en el viaje, tanto en los campings, como en los restaurantes para comer o cenar, supermercados que cierran a las 19:30 y así en su mayoría convirtiéndose Francia a partir de las 20:00 en pueblos y pequeñas ciudades desiertas ante nuestra incredulidad y pensando como sería esto en España. Ningún lugar donde tomar una cerveza, un café, increíble...muy aburrido el ambiente para un español así que como poco podíamos hacér buscamos algo para cenar y nos fuimos para nuestra tienda de campaña a descansar que al dia siguiente después de una gran dormida, madrugón increíble y recogida de todos los trastos haríamos un "sin pa" ante la falta de personal que quisiera cobrar¡¡¡
No hay comentarios:
Publicar un comentario